El inicio de la campaña electoral se acerca de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo en España, mientras aumenta el movimiento en la red en torno al concepto deOpen Government y el uso que los/as candidatos/as y partidos políticos harán de los medios sociales para conseguir avanzar en este nuevo modelo de gobernanza. Algunas preguntas están en el aire, ¿jugarán un papel decisivo las redes sociales en los resultados de estas elecciones? ¿cómo gestionarán los representantes políticos las conversaciones e interacciones con sus comunidades? ¿asistiremos a un uso masivo de estas herramientas?

La apuesta por un modelo de gobierno abierto ha encontrado en las redes sociales un magnífico aliado. El objetivo parece claro, la aplicación de herramientas de comunicación 2.0 dentro del paradigma de Open Government consigue una gestión pública más eficaz, capaz de informar a la ciudadanía en un ejercicio de transparencia, más permeable a sus demandas y sugerencias, promueve y reconoce la participación de la sociedad como parte esencial del ejercicio democrático, a la vez que se enriquece gracias a una conversación constante con sus comunidades en la red.

Según un estudio elaborado por Pew Internet durante las elecciones de 2010 en EEUU, un 22% de los internautas adultos usaron las redes sociales para estar conectados con la evolución de las campañas políticas. La mayoría de ellos consideraba que la información allí ofrecida era significativa y relevante, siendo la percepción de cercanía y confianza con los candidatos, para alrededor del 40%, el motivo principal para seguirles a través de las redes sociales. Como dice Rafa Rubio, “en internet no se ganan votos pero se pueden ganar elecciones”, transmitir el mensaje de forma cercana entre nuestras comunidades de seguidores genera confianza y se convierte en un factor clave para el éxito de cualquier campaña.

En España contamos con numerosas iniciativas de Open Government en marcha que, sin duda, en los próximos meses mostrarán mucho dinamismo generando información y conversaciones de alto nivel (para una revisión exhaustiva de blogs, plataformas gubernamentales y cívicas, espacios de debate y reflexión y literatura especializada, podemos revisar este magnífico post de José Luís Rodríguez @iusufr). Destacamos la aparición de recientes experiencias promovidas desde el sector público surgidas bajo el impulso de Irekia, referente nacional de Gobierno Abierto desde la Administración vasca, como son OpinaExtremadura, en el contexto autonómico extremeño, o Abarán2019, iniciativa municipal localizada en Murcia; así como la apertura de interesantes foros de debate como “política y redes sociales”, aplicaciones innovadoras para transmitir información desde los partidos políticos o, como pudimos comprobar en las pasadas elecciones autonómicas catalanas, la inclusión de propuestas específicas dentro de los programas electorales. En definitiva, una diversidad de acciones e iniciativas que convergen en un objetivo común: avanzar en el modelo de Gobierno Abierto para mejorar la gestión pública, recuperar la ilusión de una sociedad que muestra desafección hacia la vida política y motivar la participación y el empoderamiento ciudadano en la toma de decisiones.

El escenario está listo, las herramientas engrasadas para su total despliegue en las próximas elecciones. Para nuestros políticos será clave saber analizar quiénes son sus comunidades de seguidores, conocer los discursos y valoraciones que se volcarán en las redes sociales, adaptar sus mensajes y mantener conversaciones relevantes adaptadas a las demandas y necesidades de la ciudadanía. Las elecciones 2011 supondrán un reto para este nuevo modelo de Gobierno 2.0, ¿estará preparada nuestra clase política para el cambio de paradigma?, ¿cuál será la respuesta de la sociedad?.

Amador González

Amador González

Analista de medios sociales en Concepto05. Psicólogo social, Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional. Especialista en metodologías de investigación social, planificación estratégica y gestión de comunidades.